
Antes de intentar ajustar una puerta, comience el trabajo inspeccionando las bisagras para ver si las mismas ya están desgastadas. Esta sencilla inspección se realiza alzando el extremo de la puerta y dejándola caer. Si al soltarla puerta advierte que la misma tiene un juego excesivo, una o las dos bisagras tendrán que ser substituidas. Si la carrocería del automóvil ha sido abandonada durante mucho tiempo, entonces el juego puede deberse a que el pilar de la puerta se ha oxidado. Esto implica trabajo de soldadura.
Si las bisagras de todas las puertas están bien, entonces determine si la puerta tiene que ser ajustada hacia arriba o abajo, o hacia adentro o afuera, para que tenga la certeza de que la misma cierra apropiadamente, y que no sufrirá daños al ser abierta y cerrada.
Para ajustar una puerta hacia arriba o hacia abajo, afloje los pernos que fijan la bisagra a la carrocería.
Haga que un ayudante le sostenga la puerta al nivel debido y entonces apriete los pernos. El ajuste hacia adentro o afuera se hace sólo después de haber ajustado la puerta hacia arriba o abajo. Este otro tipo de ajuste se logra aflojando los pernos que unen la bisagra a la puerta, y deslizando la puerta hacia adentro o afuera apropiadamente.
Una vez que la puerta está alineada, con un espacio uniforme a todo alrededor, y se cierra al ras con el resto de la carrocería, ajuste su cerradura. Para ello, afloje los pernos del pasador golpeador de la cerradura sólo lo suficiente, de modo que al cerrar la puerta suavemente se mueva a la posición apropiada. Entonces abra la puerta y apriete los pernos en la placa del golpeador.