
Es curioso, pero en el mundo de automóvil, tu pasado reciente como marca puede significar muchísimo. Basándose en ese pasado, las marcas de automóviles renuevan sus modelos, los reeditan o toman caminos diferentes. Como se suele decir, las marcas de coches tienen su propio ADN.
Pues bien, todos aquellos que no pudieron vivir cómo era el ADN de BMW hace 20 años, ahora tienen la oportunidad de asomarse por una pequeña ventana, en forma de concesionario, que les permitirá hacerse una idea de lo que era la marca alemana en esa época.
La historia es muy singular. Por razones desconocidas, en 1988 fue retirada la licencia a este concesionario canadiense, cuyo dueño decidió trasladar el negocio a otra ciudad. Increíblemente el concesionario fue clausurado, pero nadie retiró los objetos que había en su interior, ni tan siquiera el material de oficina o los carteles publicitarios.
Más info : http://www.motorpasion.com/bmw/quieres- ... mw-en-1988