
Fiat presentó este vehículo del segmento B en el año 1.964, para cubrir el hueco de gama existente entre el 600 y el 1.100. A groso modo, el 850 era una versión agrandada del legendario 600, más espacioso y con un motor de mayor cubicaje. No tardó en atraer la atención de los españoles y dos años después, en abril del 66, fue presentado oficialmente con el logotipo de Seat. Se dejó de fabricar en 1.974.
El motor inicial era un cuatro cilindros de 843 centímetros cúbicos montado en posición trasera, rendía 37 caballos y alcanzaba una velocidad máxima de 125 kilómetros por hora. Posteriormente, para los modelos Especial, Especial D y Coupé, se potenció este mismo bloque hasta los 47 Cv. En las versiones Sport y Sport Coupé se utilizó un propulsor de 903 cc, la cual tenía una potencia de 52 caballos, y podía llegar a “la friolera” de 150 km/h (en aquellos tiempos, pocos utilitarios corrían tanto). La transmisión, trasera de cuatro relaciones, era común en todos los modelos.
Ahora, cierro los ojos y puedo recordar cuando íbamos toda la familia a la playa, apretados como sardinas y asados de calor pero felices, en aquel pequeño cochecito de color beige… ¡Qué tiempos aquéllos!
Fuente: www.tecnocoches.com